Hipnosis clínica: revelando el misterio

Por Juan Camilo Botero, Sintonía de Vida Estaba asustada, muy asustada. Se levantó rápidamente de su cama con el corazón a mil, su respiración entrecortada anunciaba que en su mente una historia de terror o una pesadilla se había proyectado como una película desde su...

Psiconeuroinmunología: desenredemos el trabalenguas

Por Juan Camilo Botero, Sintonía de Vida Es un domingo como cualquiera en una ciudad gris. Las nubes, del mismo color, tienen forma de interrogantes, los edificios son negros y las calles de asfalto están oscuras y repletas de múltiples transeúntes que caminan...

No es uno, ni son dos: es el estrés

Por Juan Camilo Botero, Sintonía de Vida El avión  A340-600 aterrizó como de costumbre en el aeropuerto de un lugar paradisíaco donde el clima invitaba a la calma, la serenidad y a la tranquilidad, rodeado de una frondosa naturaleza de aves del paraíso, palmeras...

La casa blanca: hablemos de la ansiedad

Por Juan Camilo Botero, Sintonía de Vida La sirena de la ambulancia avanzaba rápidamente para ir al servicio de urgencias más cercano de la ciudad Blanca. Clara se encontraba en el interior, con su mirada perdida en el horizonte, un cabello azabache y unas manos tan...

Insomnio: el lastre de una noche en vela

Por Juan Camilo Botero, Sintonía de Vida La primavera se asomó de nuevo con el renacimiento de árboles frondosos y flores majestuosas de múltiples colores como el arcoíris que bailaban una bella danza. Los ríos comenzaron a fluir, dejando atrás la quietud, y los...

Dolor en el pecho: cuando la vida oprime

Por Juan Camilo Botero, Sintonía de Vida “Fue una noche mágica”. Así le dijo Carlos a su amiga del alma, luego de escuchar canciones de Juan Gabriel, conversar alegremente del pasado y beber un Rioja Bordón gran reserva con unos toques amaderados. Conocía a Venus...

Gastritis: un ardor que quema

Por Juan Camilo Botero, Sintonía de Vida Estoy sentado en un sillón color naranja con brazos de madera rústica y patas de acero que son capaces de aguantar la dureza del tiempo. A mi derecha está Juancho, con su cabello nevado y unos tintes pulidos de un color oscuro...